Entrevista a Luis Evelio Arias García

Luis Evelio Arias GarciaEntrevista a Luis Evelio Arias García, autor de La Nueva Humanidad yY…murió feliz.

¿Cuándo empezaste a escribir? ¿Quién o qué te inspiró a hacerlo?

La verdad es que hace apenas unos tres años se me ocurrió empezar a bosquejar “Y… Murió feliz” a raíz de un relato que me hizo un amigo de lo que le ocurrió a un familiar, y de “La nueva humanidad” por otras motivaciones, pero lo cierto es que no creí que fuera a escribirlos de forma definitiva y mucho menos que fueran a tener el feliz desenlace de ser objeto de publicación. Estos son, en consecuencia, los primeros libros que escribo y la verdad es que ante la buena acogida que tuvieron por parte de algunos amigos a los que les envié a sus correos los primeros capítulos, me animé a terminarlos e ir más allá: buscarles alguna editorial que los publicara. Lo curioso fue que los escribí de forma simultánea, terminando primero “Y… Murió feliz” por ser un cuento corto. Antes de retirarme de la vida laboral y obtener mi jubilación leía libros esporádicamente, pero a partir de ahí, incrementé mi hábito por la lectura y desde hace unos siete años no me ha faltado un libro que esté leyendo, como actualmente que lo estoy haciendo con “Sarum” de Edward Rutherfurd y tengo en lista de espera en mi biblioteca otros cuatro entre ellos uno de la última trilogía de Santiago Posteguillo.

Sobre quién o qué me inspiró a escribirlos les cuento que hace como seis años se me ocurrió leer con detenimiento el Antiguo Testamento de la Biblia Católica, no con un sentido religioso sino como leyendo un libro cualquiera y a pesar de la imparcialidad con que lo leí, quedé profundamente decepcionado y sorprendido por la forma como sus escritores describen al Señor como un Dios guerrero, sanguinario, vengativo, castigador, exterminador para sin ningún escrúpulo ni compasión hacer u ordenar perpetrar terroríficas matanzas. Pensé en escribir algo al respecto aunque para mí solo o para mostrárselo a un estrecho círculo de amigos, pero preferí echar esa idea en el cajón del olvido.

Como además de tener la profesión de Economista siento un profundo respeto, amor y admiración por la Naturaleza, su fauna, su flora, sus paisajes y sus aguas – posiblemente por mi origen campesino – y me preocupa en grado sumo el rumbo que está tomando el mundo a causa del calentamiento global o cambio climático propiciado por la sobreexplotación de los recursos naturales, especialmente los no renovables, sumado a la indiferencia de la clase política dirigente mundial de ralentizar este acelerado proceso, logré hacer una amalgama de la lectura que hice del Antiguo Testamento, las consecuencias del calentamiento global, la economía, la política, algo de sociología y mucho de ficción, para lograr como resultado final, “La nueva humanidad”. Dejo como incógnita qué tiene que ver el Antiguo Testamento en todo esto.

En cuanto a “Y… murió feliz”, ya referí al principio que un amigo mío me contó muy divertido, como si la cosa no fuera en serio, lo que le ocurrió a un familiar algo lejano de él, trágico por demás, y noté que poniéndole algo de fantasía y algunos otros elementos decorativos, podría obtenerse un buen cuento corto. Empecé a mediados de 2019 a escribir sobre las dos ideas simultáneamente y cada que tenía algunos capítulos terminados, se los enviaba a una veintena de amigos buenos lectores y generalmente profesionales en ejercicio y pensionados poseedores de buen criterio académico y literario que me animaron y convencieron no solamente a que los terminara sino a que probara buscarles quien emprendiera su publicación. Yo era muy escéptico en este aspecto pero su empuje fue definitivo. A ellos mis reconocimientos.

¿Por qué estas obras? ¿Qué te propones con ellas?La nueva humanidad

Mis amigos, repito, me persuadieron de que los escritos preliminares que les envié los terminara con todo el cuidado y el rigor que requiere una buena obra literaria y la verdad fue que les “comí cuento”, – como se dice coloquialmente aquí en Colombia – y los diera a conocer al público porque les hallaron méritos a los temas, especialmente a “La nueva humanidad” por ser un tema de muchísima actualidad y por las luces que puede aportarles a los potenciales lectores. En cuanto a “Y… murió feliz”, me hicieron la misma recomendación por encontrar en este escrito una obra macabramente divertida.

Me propongo con “La nueva humanidad” que quienes la lean tomen conciencia sobre el mal manejo que actualmente se le está dando al medio ambiente, sobre la terrible desigualdad económica y social que divide a la humanidad; que no subestimen una muy posible debacle mundial de proporciones incalculables cuyas manifestaciones inequívocas ya se están presentando en diferentes partes del mundo; que un manejo de la economía más equitativo y un tratamiento social más justo, son posibles si hay buena voluntad política; y menos egoísmo para lograr un mundo mejor para todos. Y… espero que aquellos que han leído o lean el Antiguo Testamento de la Biblia compartan conmigo mi apreciación acerca de la equivocada descripción que se hacen de Dios en sus escritos. Con “Y… Murió feliz” me propongo simplemente que los lectores pasen un rato divertido por tratarse de un cuento corto, fácil de leer pero que tiene el atractivo de que se trata de un hecho de la vida real con algo de humor negro.

¿Qué se va a encontrar el lector en estas obras?

Estoy convencido de que se va a encontrar con una lectura amena, fácil de entender, de alguna forma instructiva, que le va a aportar cosas interesantes – es mi propósito fundamental – y algo de entretenimiento. Encontrará, y así lo espero, la explicación a tantas cosas lamentables que están ocurriendo actualmente en el mundo y la concepción de cómo sería el mundo si las cosas ocurrieran como las vislumbro en el contenido de “La nueva humanidad”.

¿Qué recomendarías al lector antes de comenzar a navegar por las páginas de estas obras?

Que las lea desprovistos de cualquier prejuicio, de cualquier inclinación ideológica religiosa, política, económica o racial, sin aprensión para que de esta forma le resulte una lectura amena y ojalá, le aporte algún conocimiento nuevo.

¿Qué escritor o escritores te han inspirado más como lector y por qué?

Aunque a partir del último lustro he incrementado mi pasión por la lectura lo que me ha permitido una variedad importante de autores, definitivamente mis escritores predilectos son Ken Follett, Juan José Benítez, Santiago Posteguillo y Yuval Noah Harari porque me fascina el género de novela histórica – casi que es sobre lo único que leo – como es el caso de Santiago Posteguillo especialmente cuando escribe de manera tan prolija sobre los acontecimientos sucedidos en el Imperio Romano; en el caso de Ken Follett que tiene tan extensas e interesantes obras sobre el devenir de la humanidad desde la Edad Moderna, la Edad Contemporánea y hasta la actualidad, donde escribe magníficamente desde tanto tiempo ha, sobre los acontecimientos políticos, sociales y económicos protagonizados por la humanidad; y las obras de Yuval Noah Harari sobre el origen y la evolución de la humanidad especialmente en sus obras “De animales a dioses” y “Homo Deus”, que son interesantísimas.

De Juan José Benítez he leído varias obras de él, pero con especial cuidado e interés los diez libros que integran la saga de “Caballo de Troya” obra de la cual aprendí a tener una mejor idea sobre Dios.

¿Qué nos puede aportar la lectura de La nueva humanidad?

Espero suscitar una profunda reflexión sobre el destino que le espera a la Tierra y a la humanidad entera si el hombre no toma conciencia de una vez por todas sobre su actuar en relación con el manejo del medio ambiente, del cuidado de las fuentes hídricas, de la conservación de la flora, sus selvas sus parques naturales pulmones del planeta, y el tratamiento tan desigual que le está dando a la sociedad como un todo generando una explosiva polarización entre poderosos y desposeídos. La visión futurista que le impregno a la obra la tomo como una premonición que no deberá considerarse como un acontecimiento remoto o como una utopía; y tratar de desagraviar un tanto a Dios de tantos vejámenes de que es objeto en la Biblia.

Y... murió feliz¿Y la lectura de Y… murió feliz?

Que la vida es una sola y muy corta por cierto para dedicarla toda a las responsabilidades y al trabajo, dedicándole muy poco tiempo al solaz del cuerpo y del alma – si es que se lo dedican – . Que para que el ser humano poder gozar de un poco de esparcimiento, no tiene que esperar a llegar a su retiro laboral por jubilación cuando ya no queda tiempo sino para cuidar de su salud, deteriorada por los achaques propios no solamente de la vejez, sino de los maltratos dados a su integridad física y mental en una larga y tediosa vida laboral. No es una visión irresponsable de la vida sino más bien, de cómo lograr un equilibrio entre responsabilidad y esparcimiento que conducen indudablemente a una mejor salud mental y a un mejor rendimiento profesional y laboral.

¿Qué nos podrías contar sobre Gerano y Germán?

Me parece sorprendentemente curioso que siendo un caso de la vida real ambos simbolicen dos modos diferentes, casi opuestos, de asumir la vida constituyéndose prácticamente en paradigmas de estas formas de vivir: Germán, dicharachero, descomplicado, deportivo, agradable, gocetas pero sumamente responsable y organizado en su responsabilidad profesional, de ahí su éxito en su ramo y su innegable salud física y mental. El perfecto equilibrio entre responsabilidad y esparcimiento al que ya hice referencia. En el otro extremo, Genaro en exceso responsable hasta el estrés y el descuido de su propia comodidad, mas no el de su familia de la cual siempre fue celosamente cuidadoso; cero diversiones, timidez casi enfermiza, introvertido, bajos niveles de auto estima pero con un excelente comportamiento de responsabilidad profesional. ¿No sería que esta concepción tan rígida de la responsabilidad le acumuló lentamente a través de la vida laboral que alcanzó a vivir, males invisibles e indetectables en su salud que lo llevó a su final a una edad tan temprana? Y la relación Germán-Genaro, ejemplar especialmente de parte del primero que nos demuestra cómo debe ser la solidaridad cuando alguien realmente la necesita y en el momento oportuno. En este caso fue una solidaridad “alcahuete” pero solidaridad al fin y al cabo y por una causa justa. La solidaridad no debe tener cortapisas.

Valora cómo ha sido tu experiencia con editorial Calíope.

Un poquito más que excelente. Desde que me recibieron y valoraron los originales y me remitieron el presupuesto de publicación con todo el contenido de los servicios que abarca, han sido muy diligente conmigo haciéndome sentir como un escritor de vieja data, un tratamiento interpersonal como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo, lo que infunde confianza en el novel escritor sobre la seriedad de Calíope. El acompañamiento durante el proceso de revisión, de maquetación y todo lo que implica una buena edición ha sido permanente y satisfactorio y de respuesta inmediata a cualquier consulta, duda o inquietud, hasta el final, es decir, hasta la edición definitiva de las obras y su lanzamiento como novedades en el mercado literario. Y la calidad en el producto final – la impresión física de los libros – impecable. Por eso, un millón de gracias.

 

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2 comentarios en “Entrevista a Luis Evelio Arias García

  1. Hacerse escritor a sus años, escribir dos obras al mismo tiempo, lo hace digno de reconocimiento de quienes le tratamos y nunca percibimos tal capacidad. Felicitaciones.

  2. Autor audaz en tiempo y espacio, con arrojo al articular y describir dialécticamente hechos en época excelsa. Atrae su comentario acercarse a su obra, y expectativa por conocerla. Felicitaciones.

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